septiembre 2011 ~ Palabralab

lunes, 5 de septiembre de 2011

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj



Performance por Camareta Cartonera - Video gracias a Guido Bajaña


Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Minicomio: Breve taller de inducción a la escritura creativa


Programa de trabajo
1:- Escribiendo por el principio:
Dime lo que lees y te diré qué producirás
Observación, sentimientos y otras artes: Tomando material narrativo de la realidad
La autobiografía y la ficción autobiográfica: Todos somos un recuerdo.
Lectura: Bloguero.
El taller de los recuerdos: Foro y primera consigna de escritura
2­.- Las cuatro maneras de escribir: narrar, describir, exponer, argumentar
Cómo se organiza un texto desde el principio de lo narrativo
Lectura: Ana María Shúa
Lectura: Confrontaciones con cuatro tipos de textos.
Tallerización de tarea anterior
3:-  Algo tiene que pasar: Definiendo el conflicto en una historia.
Las múltiples teorias sobre el cuento: Quiroga; Cortàzar. Hemingway; Piglia.
Todo puede ser contable si se halla en eso un problema o una mirada interesante.
Sorteo de situaciones cotidianas a las que se le puede ver la imaginación
Lectura: Juan José Millás
Tallerización de tarea anterior
4:- El personaje: ¿Quién moviliza la acción?
Los personajes: lista de clásicos inolvidables en la literatura
Caracterización de personajes: los tres ejes.
Lectura: Samantha Schewblin
Tallerización de la tarea anterior
5:- La estructura: Cómo decir lo que quiero decir.
Narradores y esquemas narrativos.
Lecturas: Julio Cortázar y Claudia Apablaza
Tallerización de la tarea anterior.
6:- Cena con diamantes.
Lectura de los productos finales con invitados presentes
Fiesta general y celebración de la vida de manera dionisíaca

Canción de amor de María - Cecilia Podestá (del muro de Dina Bellrham)

(de Oraciones, canciones y maldiciones de mujeres impuras)

Los hombres que me amaron saben de la facilidad que tengo
para destruir una mañana.


Saben que duermo con la boca abierta
Despidiendo hasta la última luz que intenté robar de sus cuerpos
Y que poco obtuve.


Los hombres que me amaron saben cómo es el hilo mi llanto
y el terco caer de mi baba
lo escucharon al dejarme
y algunas veces y como una maldición
quizá los descubre intentando la nostalgia vana
y pueden volver a oírlo como una canción errante
y volver a amarme y dejarme
con la misma facilidad con la que abren los ojos
para convertirme en una pieza frágil en su memoria.


ellos saben que regreso a las viejas ciudades que destruimos juntos
buscando el dolor que dejaron como cosas viejas
para que alguna vez se hallen con sorpresa
en nuestra vieja fabula
mudada a un poema tan absurdo como este.



Y saben tanto y tan poco de mi risa
también de las promesas de mi boca
de mi danza obscena y desesperada
de las construcciones edificadas sobre sus frágiles espaldas
y de los proyectos imposibles
convertidos en hermosos laberintos
entre los que fui perdiendo la razón
y perdiéndome yo
sin atarme al hilo que desprendía de sus ropas
y que podía conducirme a la salida.


Ellos saben que mis ojos no ocultan mi destino
y que he buscado inútilmente el amor en cada uno de sus cuerpos
como si fueran cajas cerradas conteniendo la molicie
de mis construcciones
o el absoluto amor ofrecido a alguien cuyos ojos eran calmos
(distintos a los míos)
alguien que guardaba en su pecho un corazón verdadero
y que no latía terco, amargo y desesperado.


Tuvieron la seguridad desde la primera vez que me desearon,
que me tendrían
que los amaría sin detenerme a pesar del rechazo
y que serían una intensa fábula
condenada desde su inicio a convertirse en tristeza solamente.
yo supe que jamás me elegirían,
siempre tuve la absoluta certeza de que los recordaría
y escribiría sobre ellos sintiéndome sabia, sola y loca
sentada sobre una silla de patas vacilantes
y arrojándolos
junto a sus nombres
al abismo escrito que toma ya de sus formas.


Y es que nunca mintieron
porque cada vez que los tuve,
cada vez que los amé deseando el cielo y gritando,
cada vez que dormí como una presa mansa,
tan desprevenida de sus ojos,
abrazada
y exhausta por ellos,
cada vez que los vi tan desnudos
con la vaga luz jugando a hacer sombras sobre sus cuerpos,
cada vez…

cada vez supe que me dejarían porque siempre pudieron oler mi cabeza.


mi cabello nunca cubrió por completo la locura que presintieron
y que nos envolvía como una neblina nauseabunda
que salía de la carne fermentada de mi cabeza
e invadía y detenía el amor como si imantara las agujas de un reloj.


Mi cuerpo nunca escondió o apresó por completo el animal insano
Y cruelmente sincero
que habita dentro y lo invade
y que habla conmigo como si estuviera vivo.
mis ojos jamás tuvieron el pudor de ocultar mi sentencia.
Y a pesar de eso,
ellos, los hombres que me amaron
dirían que soy una mujer intensa
pero la verdad es que hoy he tenido la certeza de mi locura
en el deseo de cortar mi cabeza adormecida,
o dormir al animal insano de mi cuerpo
para no saber de la sentencia que se lee en mis ojos
sin pudor alguno.
Y es que ya no soy una mujer intensa
Y esos, los hombres que nombro son sólo otra fabula
de los que tocaron mi luz como a una flama
y quemaron sus dedos
desterrándome fugazmente de sus extraños reinos
y haciendo de mi
la carne vencida que se incendia
o el humo que se escribe alrededor de la ceniza
y que es la ceniza sino el presagio de mis ojos en el espejo:
y que son mis ojos sino mi destino escrito y la sentencia:
y cual es la sentencia de esta mujer que escribe sobre el amor
como un cansado error que se reitera sino la inevitable soledad .

y donde están ahora los que me desterraron
porque tuvieron miedo de mi locura y de mi amor
sino escondidos en estas líneas vanas
conservados como viejas canciones
y es que este no es otra cosa que un poema que destruye con facilidad otra mañana
y recibe conmigo el rechazo del que va en busca de un corazón puro.


(Oraciones, canciones y maldiciones de mujeres impuras probablemente no será publicado jamás al igual que muchas de las cosas que escribo. Es un texto en el que pretendí recoger voces de mujeres locas y pecaminosas. Esta: María, no cometió homicidio como las otras, incesto o adulterio sino que terminó haciendo una simple canción sin tonada alguna que quizá termine en un crimen mayor)

ENTREGA DE LIBROS (NVA.KENNEDY)

TALLERES (LOS CEIBOS)