miércoles, 26 de julio de 2017

El final, por ahora. Un cuento de Ray Loriga

Aprovechando la visita a Ecuador del escritor, guionista y director de cine, Ray Loriga, ganador del Premio Alfaguara de novela, conversará con nosotros de manera virtual en Palabralab Ceibos.

Les dejamos un cuento del escritor español.

El final, por ahora

Se despertó tendido sobre la nieve. Lo cual no le pareció en absoluto extraordinario. Ni triste, ni desolador, ni peligroso, ni nada. Para despertar sobre la nieve, sólo es necesario haberse quedado dormido en la nieve. Despertar no requiere de ningún valor, y es algo que se hace, por así decirlo, naturalmente, y antes de que se presenten las circustancias, como se presentan los fantasmas en las noches de insomnio, se está a salvo, tranquilo, elegantemente tendido en el puente que separa las noches de los días, los muertos de los vivos. El lugar en el que se despierta ya no le pertenece al sueño, de igual manera que esta orilla del río ignora la naturaleza de la otra. Ni siquiera la nieve resulta entonces extraña, ni siquiera el frío que ha construido un esqueleto de hielo en su interior, levanta sospechas. 

El sol de invierno le quema los párpados cerrados y el bosque que aún no ve, se agita alrededor. Si tan sólo pudiera concederse un segundo más de paz, pero sabe que ya ha amanecido. Como si fuese la cosa más normal del mundo, se palpa la chaqueta, da con el bolsillo en el que están guardadas sus gafas oscuras, y con un gesto mil veces repetido, que en cambio carece en ese instante de recuerdo, al menos de recuerdo consciente, se planta las gafas en la cara. Y sólo después, abre los ojos y al segundo, se levanta. Sobre la gran explanada cubierta de nieve, no hay más rastro que el que acaba de dejar su cuerpo. Sus huellas, si las hubo, se han borrado, y alrededor, como había intuido, se extiende el bosque. No había imaginado, sin embargo, ni por supuesto recordado, la carretera, pero entre los árboles ve ahora claramente pasar los coches y hasta escucha sus motores, algo que hace un instante no estaba allí. Sucede a veces, que sólo percibimos la conversación de alguien sentado muy lejos de nosotros cuando vemos como se mueven sus labios. El mismo principio rige los micrófonos direccionales, que han de ser apuntados, con los ojos, hacia su verdadero objetivo, para poder así escuchar el sonido de las cosas que por fin vemos. Sin dudarlo, camina hacia la carretera, lo cual le dice algo de su condición. Un hombre que camina hacia el interior del bosque, está huyendo, y sin embargo, un hombre que camina hacia la carretera, seguramente sólo piensa en volver. A su pesar, ya ha empezado a reconstruir su historia. Sabe también, y de eso es consciente mientras camina por la nieve, que no es el suyo uno de esos casos de amnesia que animan de cuando en cuando las páginas de los periódicos y que a menudo construyen las tramas de las novelas de misterio con un mecanismo infantil y engañoso. No basta con esconder la receta para convertir un guiso vulgar en una comida memorable. Así que, por lo pronto, se alegra al comprobar que sólo está ligeramente aturdido, y que recuerda bien quién es, por más que aún no esté dispuesto a ponerse un nombre.

Si pudiera tomar un café antes de empezar con esto, se dice, sabiendo que es lo primero que se dice esta mañana, mientras sus pasos sobre la nieve le acercan a la carretera. A través de los últimos árboles ve por fin el coche, aunque sabía que iba a estar allí, como supo antes dónde estaban sus gafas de sol, porque recuerda el accidente, y se recuerda a sí mismo con tanta claridad, como recuerda qué esconde cada uno de los bolsillos de su chaqueta.

El coche está embarrancado en la nieve y la mujer que esperaba encontrar está aún dentro. Antes de mirarla no sabe –no porque no lo recuerde, sino porque no lo sabe– si está viva o muerta. Sí sabe, en cambio, que es preciosa.


El coche es negro, elegante, como lo son los coches de los demás. Uno de esos coches que se conducen desde el asiento de atrás, dando instrucciones. Un coche que no es conducido por uno mismo, sino por un deseo, y un poder, adquiridos con anterioridad. Un coche que de alguna manera anda solo, y de cuyo accidente nadie es del todo responsable. Como el coche de Lady Diana, que avanzaba por un camino ajeno, conducido por un extraño, llevando dentro una desgracia que ya no era sino la proyección de una ambición previa, condenada a entrar en conflicto con las más retorcidas circunstancias.


Lo que más le extraña cuando se asoma a su interior no es encontrarla a ella viva, durmiendo plácidamente, sino la ausencia del chófer. Tal vez haya muerto, se dice, o tal vez haya ido a pedir ayuda, o tal vez, el chófer sí ha perdido la memoria tras el golpe, y camina por el bosque sin rumbo. Aunque también puede ser que el chófer no sea del todo inocente, que estuviera bebido y que no tenga la menor intención de aparecer nunca más.


Ella, es más hermosa aún de lo que recordaba y su vestido de niña tímidamente escotado, ligeramente marinero, sus largas piernas, su boca entreabierta, su pelo rubio desparramado en exquisito desorden sobre el asiento trasero, le reafirman en algo que ya intuyó al despertar sobre la nieve. Algo de lo que ahora está convencido; un segundo antes de este lamentable accidente, él era un hombre feliz, y afortunado.


Ella, y esto lo recuerda muy bien, le dijo al menos una vez, te quiero. Pero ahora, ella tiene los ojos cerrados y está aún dormida, así que no sabe qué pensar. No puede asegurar que vuelva a decirlo.


Durante largo rato contempla el accidente, y a la mujer que duerme, como quien se detiene en un cruce y contempla su sombra caer, dividiéndolo todo en dos opciones exactas, entre el desastre y la oportunidad. Finalmente abandona la carretera, y se adentra en el bosque.


Y sus pasos sobre la nieve ahogan también un “te quiero”, que en su caso, y de eso al menos sí está convencido, no será el último.

jueves, 1 de junio de 2017

Lucía y el Lago


Un cuento de Alicia Ribas
















Lucía abrió su regalo de cumpleaños. Estaba muy emocionada. Ella siempre había querido ser un hada y al fin tenía el traje. En la caja había unas hermosas alas transparentes y un cetro de cristal.

Se puso el traje y salió a jugar al patio.  Subió al árbol como lo haría un hada.  Desde allí podía ver el lago que estaba frente al parque y a los niños jugando en el patio de sus casas.

—¿Eres nueva? —preguntó una voz desde la hoja de un árbol.
—Sí. —dijo Lucía— Recién empecé hoy.
—¿Ya puedes volar?
—No, aún no. —contestó un poco triste.
—Solo necesitas un poco de polvo de hada.
—¿Y dónde lo encuentro? —preguntó la pequeña niña.
—Con tu cetro puedes atrapar la luz y ponerla en tus alas. Luego vas al lago y le preguntas. Él sabe todo sobre las hadas.

La voz se esfumó tan rápido como había aparecido, de tal manera que Lucía bajo del árbol y siguió los pasos, tal como lo había escuchado. El césped estaba muy verde y brillaba. Lucía atrapó la luz del césped y la puso en sus alas.

—¡Mamá, voy al lago!

Cuando llego al lago se vio en el agua. ¡Estaba toda verde, cubierta de césped!

—Lago, ¡las hadas no son verdes!
—Métete al agua o te quedarás así.
—¡Pero no me gusta bañarme!

Lucía se metió al agua y llegó toda mojada a su casa.

—¿Qué te pasó, Lucía?, preguntó su mamá.
—Ese lago no sabe mucho sobre hadas, mami.

Lucía volvió a subir al árbol como lo haría un hada, y vio a lo lejos un hermoso arcoíris.  Tenía todos los colores, así que Lucía atrapó la luz del arcoíris y la puso en sus alas.

—¡Mamá, voy al lago!

Cuando llegó al lago se vio en el agua. Tenía las manos azules, el cuerpo de colores, y la nariz roja.

—Lago, ¡así no se ven las hadas!.
—Métete al agua o te quedarás así.
—¡Pero no me gusta bañarme!

Lucía se metió al agua y llegó toda mojada a su casa.

—¿Que pasó, Lucía?, preguntó su mamá.
—Ese lago no sabe mucho sobre hadas, mami.

Lucía subió al árbol como lo haría un hada, y a su lado vio como brillaban las plumas del pájaro cantor.  Pensó que como tenía alas debía de servir para volar, así que atrapó la luz de las plumas del pájaro y se la puso en las alas.

—¡Mamá, voy al lago!

Cuando llego al lago, ¡estaba toda cubierta de plumas!

 —Lago, ¡las hadas no tienen plumas! 
—Métete al agua o te quedarás así. 
—¡Pero no me gusta bañarme!

Lucía se metió al agua y llegó toda mojada a su casa.

—¿Que pasó, Lucía?, preguntó su mamá. 
—Ese lago no sabe mucho sobre hadas mami.

Lucía decidió que ya había sido suficiente.  Se puso nuevamente sus alas y cogió su cetro.

—Mamá voy a lago.

En el camino vio como brillaba la piel de su gato, las bicicletas y los carros también brillaban, pero Lucía no atrapó ninguna de esas luces.

Cuando llegó a la pileta, en el reflejo del agua, pudo ver que su pelo y su cara brillaban.  Lucía atrapó esa luz y se la puso en las alas.

Entonces, cayó polvo de hada.

—Ya puedes volar, —le dijo el lago.

Y Lucía, el hada, regresó volando a su casa.

—¿Qué pasó, Lucía?, —preguntó su mamá. 
—Después de todo… el lago sí sabía sobre hadas, mami.


lunes, 10 de abril de 2017

Taller de narrativas seropositivas latinoamericanas y cuidado de uno mismo

Recibir a Diego Falconí Trávez en nuestra casa por segunda ocasión es un honor. Pocos teóricos llegan a nuestro país, dedicados a la profunda investigación de la teoría queer; de tal forma, que escuchar a Diego, quien es ganador del Premio Casa de Las Américas 2016 por su ensayo De las cenizas al texto. Literaturas andinas de las disidencias sexuales en el siglo XX, es una oportunidad privilegiada.  Quienes lo hemos escuchado, como conferencista o maestro, siempre querremos aprender más de él y estamos esperando esta propuesta.


Literatura y VIH/sida en América Latina: cuerpo, ciencia y resistencia

¿Cómo escribieron las personas que tuvieron VIH/sida en América Latina? ¿En qué escritos y formatos se refugiaron? ¿Cómo lograron sobrevivir a una enfermedad implacable con el cuerpo y con alta estigmatización social? ¿Pudieron encontrar remedios en la escritura?

Este taller busca reflexionar, desde el cruce entre literatura y filosofía, sobre ciertas narrativas del cuerpo seropositivo. Específicamente, analizaremos ciertos escritos del yo (autobiografías, autoficciones) que permitieron reconfigurar la subjetividad patologizada, dándole posibilidad de resistencia. Esto nos servirá para pensar de modo más amplio respecto a la compleja relación entre cuerpo doliente y el discurso médico.

Para pensar en esta enfermedad, aún paradigmática del miedo y la estigmatización de las prácticas sexuales disidentes, leeremos textos de Reinaldo Arenas, Fernando Vallejo, Pablo Pérez y Marta Dillon. Se intentará,  además, desde una perspectiva del cuidado propio, devenida de personas que han teorizado sobre enfermedad y atención, pensar en cómo cambiar o reforzar ciertos hábitos de lectura y de escritura, especialmente en momentos donde se procure algún tipo de alivio.


Habrá una parte teórica y de tipo magistral por parte del expositor, para luego pasar a un análisis y discusión grupal de los textos, previamente leídos, por parte de las personas asistentes y moderado por el expositor. 

Fecha: 17 y 18 de mayo
Hora: 18h30 a 22h00
Duración: 7 horas
Costo: $90, incluye material y coffee break
Inscripciones: Adelaida Jaramillo - 0980250253 o ade@palabralab.com


Perfil del expositor

DIEGO FALCONÍ TRÁVEZ es abogado con enfoque en derechos humanos y doctor en teoría de la literatura y literatura comparada. Es profesor de Derecho en la Universidad San Francisco de Quito y profesor asociado del área de Letras de la Universitat Autònoma de Barcelona. Director editorial de la Revista Iuris Dictio y co-director del grupo Intertextos entre el derecho y la literatura.

Sus líneas de investigación giran en torno al comparatismo y análisis literario, el derecho y la normatividad, los estudios gays, lésbicos y queer, las teorías pos/decoloniales y los estudios andinos, áreas donde cuenta con varias publicaciones individuales y en co-autoría. Actualmente investiga sobre bioética, literatura y derecho.

Ha coeditado los volúmenes A body that could never rest (2008), El cuerpo del significante (2011), Resentir lo queer en América Latina (2014); ha editado los libros Me fui a volver. Narrativas, autorías  y lecturas teorizadas de las migraciones ecuatorianas (2014) y A medio camino. Intertextos entre la literatura y el derecho (2016). Ha escrito los monográficos Las entrañas del sujeto jurídico. Un diálogo entre la literatura y el derecho (2012) y De las cenizas al texto. Literaturas andinas de las disidencias sexuales en el siglo XX (2016).

Es premio Casa de las Américas 2016 en categoría de ensayo.

sábado, 1 de abril de 2017

Un nuevo Día del Libro

Desde hace 7 años celebramos el Día del Libro en Palabralab. Hicimos talleres, conversatorios, regalamos libros, leímos en redes, tuiteamos, hicimos donaciones.

A nosotros esta celebración nos entusiasma mucho y por eso, este año, la propuesta que organizamos es colaborativa, pues queremos que todas las ciudades posibles se unan a través de la lectura.


¿QUÉ PUEDES HACER PARA UNIRTE?

Para quienes quieran participar hemos preparado dos actividades que requieren de lectores y de recintos para leer.  Estas propuestas pueden ser reproducidas en cualquier lugar, pero necesitamos de ustedes para concretarlas:

1. RUTA DE LA LECTURA PABLO PALACIO: esta actividad se puede realizar cualquier día del mes de abril y tiene como objetivo, que en este año en que se recuerdan los 70 años de la muerte del escritor lojano, Pablo Palacio y, los 90 años de la publicación de su cuento "Un hombre muerto a puntapiés", salgamos a leer sus cuentos en voz alta, en lugares públicos, es decir, desde una cafetería hasta un parque, una universidad o un albergue. Nuestro cuentista lo merece.

2. SILENT READING PARTY: el 23 de abril los invitamos a organizar o, a asistir a una fiesta de lectura silenciosa durante dos horas. Si bien la lectura es un acto solitario, sentirnos acompañados por otros lectores en un recinto en donde el silencio es obligatorio, puede motivarnos a comenzar ese libro que queríamos leer.

Para los organizadores:

  • Preparar tarjetas que digan "Shhh" con una cara feliz, para pasarlas de manera cortés si un asistente habla durante las dos horas. 
  • Tener a la mano una campana para anunciar el fin del silencio. 
  • En algunas fiestas se pone música que ayude al ambiente de lectura, porque el completo silencio puede ser intimidante. Se propone música instrumental preparada para la ocasión, sin improvisación, no queremos que alguien salga corriendo ante la Obertura de Guillermo Tell de Rossini, así que hay que preparar la lista de música con anticipación.

Ambas actividades, como ven, se pueden realizar en cualquier lugar del país; sin embargo, a quienes quieran organizar una de las dos movidas en sus ciudades, mucho les agradeceremos que nos escriban a ade@palabralab.com para enviarles más especificaciones y apoyarlos con la difusión al incluirlos en nuestro calendario.


MÁS IDEAS PARA ORGANIZAR

¿Trabajas o estudias? Invita a tus compañeros a intercambiar libros. Arma un club de lectura de cuentos de Pablo Palacio a la salida del trabajo o universidad. Regala un libro a alguien que quieras durante este mes.


Y LEE... 

... que esto es lo que más les gustaría en su día a Cervantes, Shakespeare y al Inca Garcilaso de la Vega.


Contacto: Adelaida Jaramillo
Teléfono: 0980250253
Correo: ade@palabralab.com

miércoles, 8 de febrero de 2017

VACACIONAL DE LECTURA Y ARTE EN PALABRALAB

Desde hace 7 años, Palabralab propone vacacionales de lectura y escritura, pero poco a poco hemos incluido actividades como cine, teatro, ilustración, artes manuales y juegos, que tienen como fin, despertar la creatividad, reforzar el análisis crítico y opinión, y trabajar en la concentración, memoria, comprensión y perspectiva, entre otras habilidades requeridas para el estudio, sin perder el objetivo más importante: animar a los asistentes a leer. El vacacional se puede tomar por 4, 6 u 8 semanas.

INICIO: 6 de marzo al 27 de abril
HORARIO: lunes a jueves de 09h00 a 12h00
LUGAR: Los Ceibos, avenida Segunda #236
EDADES: 4 a 12 años en tres grupos de trabajo
COSTO: $160, $240, $320, incluye un refrigerio y materiales
INSCRIPCIONES: ade@palabralab.com o al 0980250253.

POR QUÉ TOMAR ESTE VACACIONAL: Los chicos que vienen al taller se divierten mucho con todas las actividades y, eso hace que la lectura se beneficie cuando ellos la asocian con un momento entretenido.


lunes, 6 de febrero de 2017

Febrero: RodArte y #MueraElAmor

RodArte, tienda nómada de artesanos

Este sábado 11 de febrero, Palabralab reunirá artesanos de formas, palabras y cuerpos en su sede de Los Ceibos.  Juntamos a un grupo de emprendedores de microempresas de productos artesanales, con actores de microteatro y una escritora para crear un evento cultural en el que todos podremos hacer arte.  RodArte empezará a las 10h00 y culminará a la 20h00 en una jornada en la que habrá una exhibición de productos, un micrófono abierto para leer poesía o cuentos, la escritora María Fernanda Ampuero escribirá cuentos a medida, previa entrevista, dos obras de microteatro desde las 18h30 y entrevistas en vivo para un canal de youtube.  Habrá bebidas y alimentos durante toda la feria.

Obras de microteatro: La rata vestida de mariachi, actúa Michelle Zamudio y dirige Benjamín Cortes. La piel del cordero, actúa y dirige Cristian Aguilera. Esta obra ganó el premio único a artes alternativas del FAAL en el 2014.

A partir de las 10h00 hasta las 14h00 podremos aprender, con los wikipedistas de Ecuador, a editar la enciclopedia más grande del mundo.

Lugar: Palabralab, Los Ceibos, avenida Segunda #236 entre las calles 12 y 13.
Fecha: 11 de febrero
Hora: 10h00 a 20h00
Valor: Entrada libre. Microteatro $5, artesanías desde $1
Información: ade@palabralab.com – 0980250253


#MueraElAmor: cita literaria para solteros

#MueraElAmor.es una reunión cuya excusa son los juegos para solteros, pero adaptados en forma literaria. Cada chica y chico que llega recibe un nombre de un personaje famoso de la literatura y tiene que buscar su pareja, por ejemplo, Oliveira a La Maga, Cusumbo a Gertrudis, etc. Speed dating "leer es sexy" que consiste en cinco minutos para hablar de tus libros favoritos con cinco personas que estén en el lugar. Como es una fiesta literaria, haremos un cadáver exquisito por pareja: uno empieza a escribir un relato, a los cinco minutos el otro lo continúa, pasados cinco minutos vuelve al primero, luego de cinco el segundo lo termina. Al final, leemos todos nuestros relatos.  Habrá lectura de cuentos, canciones y poemas de desamor y comentarios. Para cerrar, el Karaoke #mueraelamor, canción interpretada por Rocío Jurado, misma que inspira el título de la velada.

Los solteros también celebramos San Valentín pero a nuestra manera.  Así que lo invitamos a Palabralab a disfrutar de una macro cita alrededor de la literatura y la música más devastadora, y a juntarnos con otros losers del amor a gritar a coro: 
¡Muera el amor!

Lugar: Palabralab Ceibos, avenida Segunda #236 entre las calles 12 y 13.
Fecha: 14 de febrero
Hora: 19:30
Valor: 15 dólares, incluye bebida
Organiza: María Fernanda Ampuero
Información: ade@palabralab.com – 0980250253




viernes, 30 de diciembre de 2016

TALLER: Para escribirte mejor con María Fernanda Ampuero

Taller de lectoescritura dictado por la escritora María Fernanda Ampuero.

Dime lo que lees y te diré lo que escribes. Así de simple. Nuestras lecturas condicionan nuestro pensamiento y nuestra creatividad. No existe un enorme escritor que no sea –y se enorgullezca de ello– un enorme lector. En este taller miraremos por dentro, es decir las costuras, de relatos clásicos y contemporáneos para descubrir qué hay en ellos que pueda servir para mejorar nuestra propia creación. Paralelamente, analizaremos nuestra escritura con ojos de lectores, en formato taller, para así encontrar qué funciona y qué debemos trabajar.    

Para escribirte mejor: la lectura como vehículo para desarrollar nuestra propia creatividad.   
Imparte: María Fernanda Ampuero
Fechas: miércoles 18 de enero, sábado 21*. 1, 8, 15 de febrero
Horario: 18:30-21:30 horas *sábado de 09h30 a 12h30.
Costo: 200 dólares
Inscripciones: ade@palabralab.com - 0980250253
Cupos limitados. Anticipo 70%


La producción de María Fernanda forma parte de varias antologías de ficción y de no ficción. Ha publicado dos libros de crónicas, Lo que aprendí en la peluquería y Permiso de Residencia. Sus crónicas se han publicado en las revistas Gatopardo, Internazionale, Piauí, Quimera, Anfibia, Mundo Diners, entre otras. Ha sido traducida al inglés, alemán, portugués, francés e italiano. En 2012 fue nombrada una de los Cien Latinos más destacados de España, país en el que vive desde 2005, y acaba de ganar el Premio Cosecha Eñe 2016 en Madrid.

martes, 20 de diciembre de 2016

Pasaporte de la República de las Letras

Este pasaporte les concede la oportunidad única de viajar por el mundo sin moverse de casa. Para sellar sus entradas sigan estas sencillas instrucciones:

País: escribir el país del autor del libro.
Ingreso: cuándo empezaron a leer el libro.
Hotel: el título del libro.
Guía: el autor del libro.
Kms. recorridos: el número de páginas (consultar el físico en caso de leer en digital).

¿Qué sacan con esto?
1. Hacer un ejercicio de geoliteratura.
2. Convertirnos en exploradores literarios.
3. Ordenarnos y motivar el hábito de la lectura.
4. Encontrarnos en lugares en los que no imaginaríamos encontrarnos.

Espero que esto sea una motivación para refugiarnos en la literatura.






miércoles, 30 de noviembre de 2016

Literatura rumana: el olvido que se recordará

Por: Otto Zambrano

Situar Rumania en el mapa es igual de laborioso que ubicar su literatura en la historia ficcional.

Estado y literatura crecieron y se robustecieron cuando el siglo XVIII ya era casi adulto.  Mihail Eminescu (1850 – 89), su figurante más notable en esta última, no logró colarse entre los gigantes del romanticismo europeo, sino como material histórico, dos siglos después. Lo acompañan Hortensia Papadat-Bengescu, Anton Holban, Camil Petrescu, Max Blecher, cuando estos, en vida, lograron calzar en los moldes europeos. Los siguen Mircea Eliade, Emil Cioran y Eugen Ionescu (más tarde Eugène Ionesco), Mihail Sebastian, con tan mala fortuna que su merecido ascenso al reconocimiento mundial fue lastrado por la Segunda Guerra, también de esas dimensiones. Y por la muerte que vino con ella y contagió, en plena juventud, a algunos de sus grandes escritores, Blecher, Mihail Sebastian, Anton Holban o Gib Mihăescu; o el exilio (Cioran, Vintila Horia, Ionesco y Eliade); o el exilio interior, la marginación, el encarcelamiento (Hortensia Papadat-Bengescu, Vasile Voiculescu); o la pluma al servicio del poder (Mihail Sadoveanu y Camil Petrescu).

Menos de lo que duraron en la vida y un poco más en la memoria de sus lectores, así también de parcos los registros de las biografías de aquellos que levantaron la quijada un poco fuera del agua del olvido:

Mihail Sebastian (1907 – 1945) tuvo muchos oficios imaginarios: periodista, dramaturgo, ensayista, novelista; algunos contemporáneos concretos: Eliade, Cioran e Ionesco; y, por judío, represalias de la legislación antisemita. El nazismo no lo arrolló, pero sí un camión del ejército ruso en Bucarest, con treinta y ocho años. No obstante, tuvo tiempo para escribir Mujeres, Desde hace dos mil años, La ciudad de las acacias, El accidente  y su Diario, publicado recién en 1996, para recordar a una sociedad que empezaba a olvidar el ascenso del fascismo y la guerra en Rumanía.

E. M. Cioran (1911 – 1995), tal vez el más conocido nihilista, irónico y pesimista rumano de las letras francesas. Cuando estuvo bien, pudo escribir: Breviario de podredumbre, Silogismos de la amargura, La tentación de existir, La caída en el tiempo, Del inconveniente de haber nacido. Y cuando estuvo mal: Ejercicios de admiración y El crepúsculo del pensamiento. Su gusto por lo peor y su amargura apocalíptica le valieron motes muy elaborados para su apego por la brevedad: el «esteta de la desesperación» o el «cortesano del vacío».

Mircea Eliade (1907 – 1986). Hablaba y escribía en ocho lenguas. Sus lucubraciones, mitad ficción mitad ciencia, a profundizar en mitos, sueños y visiones, a través de la filosofía, la historia de las religiones y la mitología.

Y de entre los nombres de esa literatura que sigue siendo desconocida está Norman Manea (Bucovina, 1936) que ha obtenido muchos premios, uno de los últimos lo trae a la FIL de Guadalajara; como sus coterráneos, sabe destilar la belleza del dolor y transformar la biografía en arte. Ha escrito, usándose como paisaje interior: El sobre negro, el té de Proust, Payasos, el dictador y el artista, Felicidad obligatoria, El regreso del húligan, La quinta imposibilidad, La guarida. Casi todos, un hermoso y apasionado alegato contra el sofocamiento del individuo por la sociedad y la demencia del poder.


Entre otros sobrevivientes del socialismo y del ostracismo destacan Ana Blandiana, seudónimo de Otilia Valeria Coman, (Timisoara, 1942), Gabriela Adamesteanu (Targu Ocna, Rumania, 1942), Mircea Cărtărescu (Bucarest, 1956), Filip Florian  (Bucarest, 1968), Dan Lungu (Botoşani, 1969), con hojas de vida tan recónditas y gloriosas como aquel país del que todos deberíamos querer acordarnos.

¿Dónde estamos?