jueves, 18 de abril de 2013 0 comentarios

Detalle de las actividades por el Día del libro

El sábado 20 los esperamos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica para celebrar a los libros con las siguientes actividades:

12h00 a 18h00 Cita a ciegas con un libro:
Intercambio de libros de literatura (novela, poesía, cuento) en buen estado por los que tenemos previamente etiquetados y embalados de manera que el participante del trueque no sepa cuál es el título, sino que se guíe por una descripción expuesta en el empaque.
Punto de encuentro: Áreas verdes



12h00 a 12h40 Taller de lectura para niños: trabalenguas, adivinanzas y manualidades, auspiciado por el Club de Lectura de la UCSG.
Actividad dirigida por: Adelaida Jaramillo y Leonor Díaz, palabra.lab.
Cupo 15 niños 6 a 9 años
Sin costo
Punto de encuentro: Áreas verdes

13h00 a 13h40 Reciclaje de revistas y diarios: lecturas verdes y manualidades ecológicas para jóvenes.  Actividad dirigida por: Adelaida Jaramillo y Andrea Lecaro, palabra.lab.
Cupo 15 jóvenes 10 a 14 años
Sin costo
Punto de encuentro: Áreas verdes


13h00 a 14h00 Taller de poesía para jóvenes y adultos.

Actividad dirigida por: Nostos
Punto de encuento: SUM, Fac. Filosofía


14h00 a 15h00 Búsqueda del tesoro organizada por el Club de Lectura de la UCSG: para grupos de un adulto y un niño, o un joven y un niño.
El Club de lectura de la UCSG y Norma han preparado una cantidad de pistas que podrán ser encontradas dentro de la Facultad de Filosofía y quienes regresen con todas pueden hacerse acreedores a libros y kits para niños y jóvenes de la Editorial Norma.
Actividad dirigida por: Club de Lectura UCSG
Punto de encuentro: SUM, Fac.Filosofía

14h00 a 14h50 Conversatorio sobre Medardo Ángel Silva y la Generación Decapitada. Proyección de cortos: para jóvenes y adultos.
Tras la proyección del cortometraje Ciudad Mística, basado en las crónicas de Medardo Ángel Silva, su director y su productora, Ramón Murillo y Elsa Cortés, ahondarán en el tema de la figura del poeta en el Modernismo y la generación decapitada con la charla “Jean D’Agrève: alterego, poeta y bohemio”.  
Se repartirá de forma gratuita el cómic que precedió al cortometraje. 
Actividad dirigida por: Nostos
Punto de encuento: SUM, Fac.Filosofía




15h00 a 15h40 Lectura dramatizada de fragmentos de la obra de Pablo Palacio.
Una obra escrita por Nelly Marriot en la que se enfrentan dos de los personajes más importantes del escritor lojano.
Participan: Adelaida Jaramillo, Henry Silva, Gaby Silva y Héctor Vanegas.
Punto de encuento: SUM, Fac.Filosofía

16h00 a 17h00 Conversatorio: ¿Cómo llegamos aquí?
Las escritoras Sonia Manzano y Solange Rodríguez Pappe conversarán sobre sus inicios en la lectura y el oficio del escritor y compartiran lecturas de fragmentos de su obra.  Los textos de Sonia Manzano se podrán adquirir en el evento.
Actividad dirigida por: Adelaida Jaramillo
Punto de encuento: Áreas verdes



17h00 a 17h40 Música nacional en vivo del Trío Fulminante, con la participación de Héctor Jaramillo
Para rescatar las letras de pasillos escritos por autores ecuatorianos como Medardo Ángel Silva
Punto de encuento: SUM, Fac.Filosofía



Proyección de los libros de la biblioteca de www.soylibro.blogspot.com durante las actividades en el SUM

¡LOS ESPERAMOS A TODOS EL DÍA SÁBADO!
lunes, 15 de abril de 2013 0 comentarios

La Fe y las montañas - Augusto Monterroso

Tito Monterroso

Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. 

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.
viernes, 12 de abril de 2013 0 comentarios

Twitcam por el Día del Libro 2013

Tres años celebrando el libro, pero ¿por qué?  Esa será la discusión a tratar en el twitcam del viernes 19 de abril a las 20h00 vía @adeljar.  Por qué celebramos a los libros, cuáles han sido nuestros libros favoritos, quiénes nos hicieron leer y algunas anécdotas lectoras.  Esa noche compartiremos la conversación una vez más con @lagabysilva @Merrypops1 @HembraDragon, @adeljar y por supuesto ustedes.



Pero leamos a un escritor ecuatoriano, mi propuesta para comentar es La importancia de la yugular en este asunto de la vida de Huilo Ruales Hualca.


La muerte de Enriquito fue una de las gotas que derramó la piscina. Su mirada cóncava, inmutable, era la orden hipnótica que nos empujaba al beso, a la caricia, al rasgamiento de la ropa, y las manos y las bocas se nos llenaban de puñales hambrientos y mi sexo, convirtiéndote en vagina desde el cabello hasta las uñas más recónditas, nos hundía en la locura de crear algún recurso nuevo en una silla o en el techo, en la luz o en la lengua, en la saliva o en el vino, buscando que el orgasmo llegara tan tarde que únicamente sirviera para el desplome, para la destrucción total, para la integral evaporación de nuestras vidas, y que aparte del laberinto de las ropas y el jadeo coloidiano en la atmósfera, restara solamente el imperio de su mirada-grúa almacenando cada elemento de nuestro lascivo holocausto, metiéndolo en el estadio extraño de su memoria. Él se llevó tantas cosas de nuestros colores. ¿Recuerdas cómo me recibió cuando irrumpí en tu apartamento de techo oblicuo? Sabía defenderte desde antes que aprendieras el tren interminable de la lágrima o el espanto, y por ello, la primera vez que delante de él nos precipitamos al beso que nos dejó sin ropa, creí sentir tus uñas, pero no, era su celo firmándome a lo largo y al través de toda la espalda, y entonces tuvimos que amarnos enterrados en tus cobijas. Así, la casa se tejía de precauciones y caminos con el fin de que él se fuera haciendo de mi lado, y aunque tuve que irle extorsionando con pequeños regalos, y pasar arrinconado para no provocar su enojo, la vida era de plastilina y lo que importaba era contarle que el yogur en mi tierra es una comarca de animalitos blancos multiformes y que viven tan felices en la leche que de la noche a la mañana se cuatriplicaban, y aunque no podías creerme porque te resultaba demasiado tierno, alumbrabas el dormitorio, la cocina, el baño con tu risa, o me narrabas entre triste y orgullosa que Franco, para festejarle el cumpleaños, lo había hecho fusilar en una plaza de Toledo, y te explicaba durante horas que mi máquina de escribir era tan humana como el Enriquito, o intentabas persuadirme de que, de la misma manera que aceptabas esto de la literatura, debía comprender el contrato umbilical entre vos y él, porque aparte de mis esporádicas visitas y tu sórdida escuela de artes, no contabas con nada ni nadie más en el mundo. Lo acepté con agrado y él soltó su visto-bueno, y entonces mi máquina se adueñó del escritorio, mientras vos, sentada en posición de yoga sobre el colchón trabajabas tus esculturas o dibujabas mi ceño que, según decías, se me despertaba cuando escribía, o mirabas la casetera para escuchar mejor la música, o lo peinabas como si valiera la pena, o inventabas algún catastrófico plato, o merodeabas la posibilidad del beso, y lo obtenías, y lo promiscuías hasta que los papeles, la máquina, la silla, el escritorio, tus espátulas, tu mandil, se diluían y las manos se metamorfoseaban de arañas delicadas —subiendo bajando nuestros cuerpos— a pulpos convulsionados, y el tumbado se iba abajo y el piso era un paraguas de cabeza y tu cuerpo de niña se volvía una briosa yegua y los gritos se entretejían con el jazz haciendo una tela que nos envolvía como una membrana uterina, y él desde cualquier rincón filmándolo todo con una rayita en las retinas que se parecía mucho a la resignación. Luego, mientras desnudos y sosegados veíamos llegar esa mariposa-abuela del sueño, o cuando emergíamos de él, con el dedo corazón me caminabas el perfil hasta llegar a los labios y tajar cautelosamente mi silencio, te volvías una niña macerando la fábula del padre cuando te narraba cómo se arregla la gente de mi país para medir el tiempo si están prohibidas la luz y las flexiones verbales, y eras una mixtura de madre-amiga-heroína al abordar el tema de mi esposa, de mis hijos; siempre encaramados en ese exuberante presente piramidal de él y nosotros, escarbando para conocernos algo o tener de qué hablar en la ortografía del pasado. En esa época el otoño, que por elección se nos parecía mucho, se hizo un hilo que atravesó los ojales de las otras estaciones hasta que con el próximo verano confluyeron los tres hechos: te cambiabas a una escuela más temprano, mi novela quiso caminar sobre sus propios pies pero los tenía tullidos, y él se transformó en un ovillo taciturno. Entonces junio entró pateando las ventanas, el exilio inventó sus hongos, y una noche de calor como melaza te encontré con los bolsillos y la boca regándose de requerimientos: qué haría con mi familia, que olvidara definitivamente el hotel y despertáramos todas las mañanas juntos, que camináramos las calles lamiendo helados como niños, que te sugiriera de vez en cuando ponte tal vestido, que cenáramos en algún saloncito chino para susurrarte esa palabra extraña llamada futuro, que colgara los escritos un tiempo para mirarte en los dibujos, en las ojeras, en la lágrima, en la voz. Aunque siempre esperaba ese momento no pude responderte o te respondí amándote como si te ungüentara, que no podía, que el país, que esa nostalgia de no poder estar en sus calles o en sus cárceles o muerto, que la literatura, esa gangrena. Pocos días fueron suficientes para bajar del sexo al estremecimiento de descubrir, asidos de las manos, que algo se había roto como un huevo, o que quizás ese algo no hubo nunca, sin embargo de haber logrado mantenerlo erguido en tanto no rasguñábamos identidades ni relojes, y empezó aquella inagotable hemorragia gris, encarrilada en el silencio, en tu llanto revertido, en la enfermedad de Enriquito, en el trote de mi máquina desbocándose en aguaceros, retratos, alacranes de la infancia y del país, hasta que me doblegó la asfixia, y sin decirte nada fui en puntillas a estrellarme en mi cuarto de hotel, en el café, en el cigarrillo, en la correspondencia flaca, arrojé la máquina como a una despreciable plañidera, y luego ahuequé las calles para no seguir midiendo la importancia de la yugular en este asunto de la vida, y me llené de parques aturdidos de árabes cesantes y homosexuales viejos y, como si fuera a encontrar el principio de la madeja, volví a la plazuela en donde, un año atrás, aquel mendigo borracho fuera apaleado por la policía, mientras vos y yo espectábamos pasmados desde diferentes aceras hasta que, por solidaridad e impotencia, empezamos a caminar juntos, hablándonos como si ya nos hubiéramos conocido y, empujados por esas mismas motivaciones, terminamos ese devastador domingo amándonos sobre migajas, colillas, discos, papeles, pobladores del piso de mi cuarto.

En la plazuela salió a recibirme el miedo, y con toda prisa me vi montado en tu calle, esa suerte de signo de interrogación hecho con desidia y sin salida, salpicado de tarros de basura, pescaderías, bares, viejos marineros anclados en el trago; llegué a tu puerta, la encontré decrépita, timbré, imaginé al Enriquito anunciándote mi llegada, no respondió nadie, volví a timbrar, y al fin, aunque no sabía para qué, tus pantuflas se fueron desgranando desde el quinto piso. Ya en tu apartamento y como si robara pude verte; pese a que estabas más que nunca hermosa en esa batona hindú, tenías algo tan fuertemente de humo, de ceniza, que parecías un fantasma, y cuando noté la ausencia de él pensé sobrecogido que en vos se habían fundido los dos. Apenas en la madrugada rompiste el silencio adueñado de la poesía de Brel, y me informaste que días antes, presintiendo su muerte, había tenido la dignidad de ir a recibirla en otro lado. No pude agregar nada. 

Las charlas guturales de las palomas botaron el día sobre tu colchón y te descubrí profundamente dormida, dejé la silla, extendí mi cuerpo a tus pies y, con los ojos abiertos, soñé que él retornaba, se subía en tu falda, se metía debajo de ella y me indicaba que estabas desnuda, y me acercabas, y me pedías que te fuera extrayendo toda la pena de los labios, el vientre, los muslos, y me implorabas que te crucificara de boca a la pared, pierniextendida, jadeante, estilada en sudor, y me rogabas que te reventara los senos a besos, que te exprimiera de pie, como un asesinato decoroso, y que en la extensión de la derrota, que sobrepasaba los límites domésticos de la humillación, te licuara hasta reducirte a un grito, a un charco moreno, palpitante. Al despertarme en la mitad del día me estiraste un café y mirando la hora me dijiste lacónicamente que me marchara, que ese territorio era ya tu futuro y que. Intenté proponerte la última tarabita: el escape de gas a puerta cerrada, los frasquitos de comprimidos, la multiplicación espantosa de los animalitos del yogur como el más original de los suicidios, la adopción de otro Enriquito para que te surgiera del cabello, de los brazos, de las piernas, de los lienzos, pero todo, hasta aquello, era inmensamente tarde.

En el bar esquinero atorado de humo y de carraspera de retirados, inmigrantes y mutilados de guerra, me lancé a una botella de vino negro tan inagotable que de ella salió la noche, y de la noche me saltó al cuello una puta pitonisa de quijada fláccida que se me metió en el vino y en la retrospectiva hasta despintarte la cara para darme una mejor idea de tu tragedia. Y cuando las sillas se subieron patas arriba a las mesas, y la escoba se colocó en la puerta, me tomó del brazo, me enseñó a tararear himnos aprendidos en los campos de concentración, a romper la sordidez de las calles a punta de carcajadas, y una vez que estuvimos en su habitación abultada de cojines, signos cósmicos, tarots y enredaderas, tuvo la sinceridad de sacarse la ropa y mostrarme su condición de guiñapo, y antes de invitarme a su alta cama de bronce, se puso un turbante, tomó mi mano, la leyó y me dijo: aquí veo un gato muerto.
lunes, 8 de abril de 2013 0 comentarios

Día del Libro 2013

Por tercer año consecutivo, palabra.lab celebrará el Día Mundial del Libro el próximo sábado 20 de abril desde las 12h00 hasta las 18h00 en la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil con el apoyo de la productora Nostos.

Si eres lector, asiste con un libro para que participes de la Cita a ciegas con el libro, es decir que habrá intercambio de libros, pero con una modalidad en la que no te guiarás ni por el autor, ni por el título, sino por una recomendación.  También podrás participar de talleres, un conversatorio, la exhibición de cortos, la proyección de los libros de la biblioteca #soylibro y el concierto del Trío Fulminante.

Durante esta fiesta de las letras se homenajeará la obra de los autores ecuatorianos Medardo Ángel Silva, poeta modernista, y Pablo Palacio, escritor vanguardista.  

El 23 de abril, es el día en que se recuerda la muerte de William Shakespeare, Miguel de Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega y la UNESCO promulgó el Día del Libro en 1995.  

¡Celebremos a los libros!



Esta es la programación:


12h00 a 18h00 Cita a ciegas con un libro: Intercambio de libros previamente etiquetados y embalados de manera que el participante del trueque no sepa cuál es el título, sino que se guíe por una descripción expuesta en el empaque. 
12h00 a 18h00 Proyección de los libros de la biblioteca de www.soylibro.blogspot.com
12h00 a 13h00 Taller de lectura para niños.  Sin costo.
14h00 a 16h00 Taller de creación de microcuentos. Inscripción previa $10.
14h00 Conversatorio sobre Medardo Ángel Silva y la Generación Decapitada.  Proyección de cortos.
15h00 Búsqueda del tesoro organizada por el Club de Lectura de la UCSG
16h00 a 17h00 Taller de poesía para adultos. Inscripción $5.
16h30 Lectura dramatizada de fragmentos de la obra de Pablo Palacio: El antropófago y La doble y única mujer.
17h00 Música nacional en vivo del Trío Fulminante.
domingo, 17 de marzo de 2013 0 comentarios

Escritura creativa para jóvenes adultos


Empezamos el taller de escritura creativa para jóvenes adultos de 18 a 30 años, con lecturas de cuentos clásicos, modernos, posmodernos, bonsai e hipertextos; aprenderemos a diferenciar los elementos de cada uno y su estructura; y empezaremos a escribir textos breves con la finalidad de entregar un cuento corto como prueba final del primer ciclo.

Los interesados deben escribir a ade@palabralab.com para solicitar las bases del texto que deben entregar previo al inicio del taller.

Inicio: Jueves 21 de marzo de 2013 / 2do grupo: sábado 6 de abril de 2013
Horario: 5 jueves de 18h00 a 20h00 / 5 sábados de 10h00 a 12h00.
Costo: $60, incluye entrega de material impreso.
Imparte: Adelaida Jaramillo
Información: ade@palabralab.com - 0980250253
martes, 5 de marzo de 2013 0 comentarios

Horario de talleres de Marzo

El lunes 11 de marzo iniciamos el segundo ciclo de talleres de lectura, escritura y cine en dos horarios:

Primeros lectores (6 a 9 años)
Lunes, miércoles y jueves
10h30 a 11h30
12 sesiones (4 semanas)

Lectores (10 a 14 años)
Lunes, miércoles y jueves
15h00 a 16h00
12 sesiones (4 semanas)

El miércoles 13 de marzo iniciamos el taller de escritura creativa para niños y jóvenes:
16h00 a 18h00
5 sesiones (5 semanas) durante 2 meses.

Lectura para pre-lectores (4 a 5 años)
Sábados de 10h30 a 11h30
5 sesiones (5 semanas).

Info
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Gramática de la fantasía


Laboratorio fantástico: Taller de redacción creativa para niños de 9 a 14 años y jóvenes de 15 a 18 años

Inicio: 13 de marzo de 2013
 
Iniciamos un taller sólo para jóvenes escritores que durará 2 meses, en los que practicaremos la lectura crítica y escritura creativa de textos cortos.  Los textos seleccionados serán subidos al blog del taller, con proyección a formar parte de una publicación artesanal. 

Es necesario traer un diccionario.

Imparte: Adelaida Jaramillo
Miércoles 16h00 a 18h00
Costo: $60 (5 sesiones por mes)
Info: ade@palabralab.com
 
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