martes, 21 de enero de 2014

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Claves para leer a Cortázar - ensayo

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Alternancia fantástica de mundos presente en la narrativa de Cortázar
Andrea Lecaro

Ilustración: Mario Lazcano - ilustrelazcano.blogspot.com

     Al acercarnos por primera vez  a la figura de este escritor argentino, es difícil  no quedar atado por el hilo narrativo de sus historias y su giro revolucionario en la creación de las mismas.  En el 82, pronunció en una conferencia el elemento primario de su obra narrativa: “Lo fantástico y lo misterioso no son solamente las grandes imaginaciones del cine, de la literatura, los cuentos y las novelas. Está presente en nosotros mismos, en eso que es nuestra psiquis y que ni la ciencia, ni la filosofía consiguen explicar más que de una manera primaria y rudimentaria[1]. Es a partir de esta aseveración que nos meteremos en su universo ficticio y los elementos constituyentes del mismo: la alternancia de mundos  unida a su fijación con estructurar personajes dobles, pero únicos.

     Tzvetan Todorov, en su obra “Introducción a la literatura fantástica” nos introduce a una visión totalizadora de este elemento: “Lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural”. Si relacionamos esta afirmación con lo que nos plantea Julio Cortázar en la gran mayoría de sus cuentos, podemos notar que se cumple en gran medida. En el cuento “Carta a una señorita en París” el narrador en una especie de crónica diaria, le relata a Andrée (la dueña del departamento en que vive) sobre la condición fatal que sufre. Este constantemente vomita pequeños conejitos, que lejos de ayudarle, terminan apoderándose del lugar y generan un estado de vida caótico para el narrador. Sin embargo esto lejos de asustar al protagonista, se convierte en una especie de hábito “Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir. No era tan terrible vomitar conejitos una vez que se había entrado en el ciclo invariable, en el método[2]”. Es aquí donde nosotros como lectores, nos cuestionamos el plano en que nos encontramos y esta vacilación, de acuerdo a Todorov, implica ya una entrada al universo fantástico. Julio C.  (1982) también se pronuncia al respecto en unas conferencia: “Ese sentimiento, que creo se refleja en la mayoría de mis cuentos, podríamos calificarlo de extrañamiento; en cualquier momento les puede suceder a ustedes, les habrá sucedido, a mí me sucede todo el tiempo, en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente, siente, en otras palabras, lo que podemos llamar lo fantástico[3].

     Tampoco podemos dejar a un lado que estas nuevas configuraciones de lo irreal, lejos de plantear una nueva visión sobre lo fantástico, generan en el lector, dudas sobre la misma interpretación de lo real y cognoscible. 
Lo extraño constantemente está sobrevolando los relatos de Cortázar y esto se ve presente en los mundos-espacios alternados, que confunden o re direccionan al lector. El mejor ejemplo de esto podemos verlo presente en el cuento la continuidad de los parques. En primera estancia se nos presente la mirada del lector, que llega a casa, habla de manera breve con el mayordomo y se sienta en un sillón para disfrutar de sus lecturas. Más adelante el narrador nos plantea la convivencia de dos personajes literarios. Finalmente los dos espacios se fusionan entre sí y se crea una atmósfera confusa, en que lo extraño entra en el plano de lo “real literario” y genera una amalgama de la vida de los amantes con el lector en el sillón.  Este prácticamente está leyendo ficción, pero nosotros los lectores – en términos reales- nos damos cuenta que sobre él se gestando un crimen, y los amantes están prestos a matar al lector protagonista. Aunque realmente puede a ciencia cierta, resultarnos confuso, esta alternancia de mundos es sin duda muy necesaria para construir un sentido fantástico.  De igual forma en el relato “El otro cielo”, el narrador protagonista vive entre los dos cielos: el cielo real, de Buenos Aires en el año 1945, coincidiendo con la Segunda Guerra Mundial, y el otro cielo, lleno de las galerías de París en el final de siglo XIX. En el primer mundo, el protagonista es un corredor de Bolsa, vive una vida monótona y apática con su madre y la novia Irma. En el mundo fantástico, él se encuentra en la bohemia y libertad de los barrios parisinos, y la pasión de la prostituta Josiane[4]. El autor hace continuamente estas reinvenciones literarias, que generan cierta intriga  en el lector, por lo que es como si jugará con nosotros y nos llevará de una orilla a otra.  Si leemos este cuento, surge una búsqueda –casi policíaca- por entender sus  intenciones y sobretodo encontrar si la vida en París del protagonista, ocurre realmente o todo es parte de un sentimiento de alineamiento fuera de su monotonía.

     Otra característica muy presente en la narrativa de Cortázar, es la incursión del Doble en la cotidianidad. En muchas obras literarias, encontramos vigente este pensamiento, que acepta como real la existencia de dos seres parecidos. Se tenía la creencia que muchas veces estos dobles, aunque eran idénticos físicamente, sus aspectos emocionales y acciones eran muy divergentes. El escritor argentino recrea este elemento, algunas veces, siendo el cuento “Lejana” el más dedicado a este apartado.   La protagonista siente desde lejos los sufrimientos de su otro “yo”: “Anoche la sentí sufrir otra vez. Sé que allá me estarán pegando de nuevo. No puedo evitar saberlo (…)”[5]- Otro ejemplo lo podemos también encontrar en “Los buenos servicios”, donde a madame Francinet, la hacen sustituir a la madre de un muerto. Además en “las armas secretas” el personaje principal, Pierre, es confundido y rechazada varias veces, porque la chica contempla en su rostro, al hombre que ella asesinó, en compañía de otras personas.

     Finalmente solo cabe destacar una vez más,  la importante labor de este autor en el terreno de lo fantástico, su incidencia al trastocar mundos y su deseo final  en una conferencia en 1982: "Yo los dejo a ustedes con esta pequeña apertura, sobre el misterio y lo fantástico, para que cada uno apele a su propia imaginación y a su propia reflexión[6]





[2] Cortázar, Julio. Bestiario. Carta a una señorita en París. Grupo Santillana. (2010) Pág 20.
[4] El puente literario hasta Hispanoamérica.  J. Cortázar ´El otro cielo´. Recuperado de  http://peaceloveandwatermelons.wordpress.com/2013/03/25/j-cortazar-el-otro-cielo/ (2014)
[5]Cortázar, Julio. Bestiario. Carta a una señorita en París. Grupo Santillana. (2010) Pág 37.
TODOROV, Tzvetan. (1980) Introducción a la literatura fantástica. México: Premia

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