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lunes, 18 de enero de 2016

Raúl Brasca: ‘‘Escribir sin leer, conduce más al balbuceo que a la pretendida originalidad’’


Foto fuente: Andrés Neuman

Por Nubia Sandoval Zúñiga

Nació en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1948.  Raúl estudió ingeniería química pero las satisfacciones las recibe de su pasión por la literatura.  Sus cuentos, microcuentos y ensayos fueron publicados en revistas y suplementos literarios de Argentina, Brasil, Colombia, México, EEUU, España y Suiza, así como en diversas antologías.  Ganó dos veces el Certamen internacional de cuento brevísimo de la revista El Cuento de México en 1988 y 1997; en su país recibió premios de la Fundación Fortabat, el Fondo Nacional de la Artes y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.  Escribe actualmente crítica literaria en el suplemento de cultura del diario La Nación y colabora en publicaciones de diversos países.  Fue miembro fundador y codirector de la revista literaria Maniático textual y se desempeñó como jurado y panelista en la Feria del libro de Buenos Aires.  Ha publicado una importante obra como antólogo, narrador y crítico literario, actividad que ejerce en el diario La Nación, además de ser considerado como uno de los mejores autores de microrrelatos del mundo hispano y como tal figura en las mejores antologías sobre el género.

Es en Latinoamérica sin lugar a dudas donde este género de prosas mínimas ha alcanzado mayor auge y, es también en esas latitudes donde mayor número de publicaciones especializadas en el cuento breve existen.  Ahora que en Ecuador comienza una mayor atención por parte de medios y público hacia este género de la brevedad, deberían establecerse mayores puentes de comunicación como Ciudad Mínima, para que este tipo de publicaciones pudieran llegar hasta los lectores ecuatorianos.

David Lagmsnovich les llama Microrrelatos; Violeta Rojo, Microficción; Lauro Zavala, Minificción.  De estos términos y otros que ha leído y que se usan para referirse a estas narraciones que cultivan lo mínimo ¿Cuál considera qué es el más apropiado?
Yo uso Microficción como sinónimo de Minificción porque el prefijo mini lo trivializa, lo hace muy doméstico, minifalda, minibacha todas cosas muy comunes, micro lo hace todo más científico, pero es una cuestión de preferencia Minificción y Microficción son lo mismo, Microrrelato no porque el Microrrelato se definiría como las Microficciones narrativas, el campo de la Microficción es más amplio, abarca toda ficción mínima que cumpla con ciertos requisitos y cuando esas microficciones son narrativas se llaman Microrrelatos.

El microcuento es una forma breve diferente al cuento, ¿cuál es la frontera entre los dos?
El Microcuento es un cuento cortito, es lo más breve que uno se puede imaginar pero sigue las reglas del cuento, por ello el Microcuento y el Microrrelato son distintos. El Microrrelato ya no es un Microcuento, para mí no cumple las reglas del cuento, el Microrrelato cumple con el silencio, las palabras están contadas para cargar lo que no se dice de significado, cargar el silencio que tiene el Microrrelato de significado,  en el Microrrelato no hay desarrollo en el cuento si lo hay, el Microrrelato no termina con una acción, termina muchas veces con una sugerencia y hasta con una conclusión, en el Microrrelato el final esta sugerido, en el cuento está dicho.

¿Cuáles son las bases para identificar a este género?, es decir, hoy se adjudica con mucha facilidad la etiqueta de microcuento a un texto solo por su extensión e incluso, se confunde al microcuento con el nanorrelato.
Las características de la Microficción en general es que se caracterizan por tener un silencio ocluido que no es ausencia, es un silencio que significa, las palabras escritas, lo explicito está dicho y calculado para cargar de significado ese silencio, la parte estructural de la microficción y la parte audible musical son las palabras, el silencio es la parte dinámica que salta a la mente del lector, ese silencio como no dice taxativamente tal cosa o tal otra libera muchas posibilidades por eso la que descubrió este tipo de textos, Dolores Koch dice que es polisémico además de hacer uso y abuso de la paradoja.

Andrés Neuman afirma en un decálogo sobre el microcuento que ‘‘El microrrelato necesita lectores valientes, que soporten lo incompleto’’, ¿cree que es así?
Creo que es así pero no usaría la palabra incompleto, en una antología dominicana que me mandaron el prologuista habla de cuentos incompletos, pero no son incompletos, el final es lo que no está pero es el lector quien lo pone, la última línea de un Microrrelato no es el final, la última línea habilita al lector, induce en la mente del lector la posibilidad de un final, y es él quien lo pone, no es que estén incompletos, es que son así.

Usted menciona que el microrrelato tiene mucha relación con Kafka porque, dentro de la cultura del siglo XX, él descubre unos textos breves, intensos y misteriosos. ¿A demás de él de donde proviene este género?
El sueño de Chuang Tzu como Microrrelato tiene 23 siglos, si vas a buscar el antecedente puedes remontarte a la antigua China, hay textos árabes por ejemplo El gesto de la muerte que también recoge Borges como que lo escribió Cocteau, él lo tomó la tradición árabe, entre los antecedentes están muchos y entre ellos está Kafka, como género la Microficción como la concebimos los latinoamericanos, es un género irónico que dice sin decir, tiene la sutileza de hablar entre líneas, apela a la complicidad del lector continuamente, un lector tonto no puede leer Microficciones porque no tiene la malicia suficiente como para completarlas, yo creo que el fundador fue Julio Torri mexicano, a principios del siglo XX en 1915, 1916 tiene un texto que se considera el texto fundacional que se llama A circe, pero tampoco prospero ahí, estuvo solitario Torri en ese momento, el comienzo verdadero a partir del cual tomó impulso y después se desarrolló es a mediados del siglo XX y es con todos los escritores que conocemos Arreola, Borges, Bioy Casares, Cortázar, Benedetti, Galeano y posteriormente otros, allí tomó impulso y se reconoció como genero a partir del trabajo de Dolores Koch en el año 1981.

‘‘Yo no elegí este género, él me eligió a mí’’.
Raúl Brasca nos cuenta que su pasión por este género nació espontáneamente cuando escribió su primer microrrelato como descanso en la tediosa corrección de un cuento. Por eso suele decir que, en él, el microrrelato nació como anticuento. Eso fue a mediados de los '80.

¿Cómo y desde cuándo nació su pasión por el microrrelato? ¿Por qué eligió este género?
Escribía cuentos largos, yo estaba corrigiendo un cuento largo, corregir es tedioso, estaba muy cansado y para descansar de la corrección escribí un Microrrelato y lo titulé Salmonios, como un juego, como un entretenimiento para descansar del cuento largo, pero me gustó y se lo hice leer a una escritora argentina muy prestigiosa y con otra gente que había ahí, ellos se quedaron perplejos porque es una cosa que empiezas a leer y se terminó a las cuatro línea, Liliana Heker me dijo ‘‘Esto es un cuento brevísimo, hay una revista mexicana que tiene un concurso permanente de esto, si quieres te busco la dirección y lo mandas’’. Mande tres y gané el concurso, eso fue en el año 88, después me publicaron un cuento largo y en el año noventa y pico envíe uno para que me lo publiquen pero lo metieron en el concurso y lo gané de vuelta. Mi primera antología fue en el año 96 y mi primer libro de cuentos en el 94.

¿Cómo llega un químico a la literatura? ¿Es posible aplicar alguno de esos conocimientos en su escritura? Mire que se dice que el microrrelato tiene una fórmula.
Siempre tuve temperamento artístico, quería ser músico pero mi padre no me dejó, le dije que quería estudiar química de investigación pero me dijo que si quería estudiar química era para fabricar algo que se vendiera y así seguí ingeniería química, fui ingeniero por mi papá pero después volví a lo que quería ser, necesitaba una manera de expresión, cuando joven tocaba el piano y luego empecé a escribir, cuando pasaba mucho tiempo que no tenía manera de expresarme me enojaba mucho, toda mi vida escribí, incluso de adolescente escribía poemas, a los diez años me publicaron un cuento en el periódico del pueblo, era un poema a mi perro, lo que me dio el estudio de las ciencias duras es un pensamiento sistemático, que me sirve para varias cosas, en primer lugar para la parte ensayística, todo lo que escribí sobre el Microrrelato fue porque estaba entrenado para pensar  y también sirve para organizar tus textos cuando escribes ficción. Soy ordenado adentro y desordenado afuera.

Usted organiza un festival de microficción en Argentina, ¿cuál es su motivación para promover este género?
Son las jornadas de Microficción que  realizamos en el festival todos los años, las venimos haciendo por siete años consecutivos, siempre he sido un fanático de este género tanto como autor que como difusor, he hecho doce antologías de Microrrelatos, he difundido mucho mediante mis antologías y cuando todo el mundo empezó a hacer antologías dejé de hacerlas y comencé con las jornadas de Microficción que reúne a los Microrrelatistas de todo el país y con los autores consagrados, casi todos los años está Ana María Shua y todos los años tenemos un invitado del exterior, una persona prominente de la Microficción extranjera.

Viene a Ecuador inmediatamente después de ser juez de un festival de microteatro, ¿qué futuro tienen las formas breves, es posible que sobrevivan a la moda?
Yo creo que tiene futuro, incluso desde hace muchos años, solo que por su extensión y por su carácter la forma de difusión es por aparatos electrónicos, al principio hasta se hacían por celular y después se difundió tremendamente por los blogs en internet, eso en cuanto la difusión lo que pasa es que esos medios son ideales para este tipo de relatos, por su picardía, su malicia y su sutileza esta la forma ideal de difusión, yo no creo que el auge es porque es cortito y solo le doy un vistazo rápido, la mayoría de personas todavía leen novelas de 300 páginas, los que leen microficciones es porque es un manera que los está expresando. Muchos creen que por ser poquito es fácil pero no es así.

En muchos de sus microrrelatos podemos ver que el diálogo entre textos y autores se convierte en el material del cuento además de que el juego con los textos se convierte en una verdadera dimensión meta-textual, al acto de la escritura y al de la lectura, apela a las competencias del lector, cuya enciclopedia tiene que coincidir con la de quien escribe: en el caso contrario, el cuento entero permanece opaco, inaccesible. ¿A qué se debe esto? ¿No le preocupa que no le vaya a gustar al lector lo que escribe, ya que muchas veces no tienen todo ese bagaje de conocimiento necesario para entenderlo?
Yo tengo mucho respeto por el lector, creo que por lo menos es tan inteligente como yo, que ha leído mucho y es una falta de respeto tratar de hacer cosas fáciles para que las pueda entender, yo sé que hay lectores que no lo van a poder entender, ¿para quién escribo?, yo escribo para lectores como yo, no escribo para ningún lector en especial, escribo lo que a mí me gustaría leer. Pero no me pasa solamente a mí esto, el género es un género intertextual que puede usar marco que es además una manera de alcanzar la brevedad, esos Microrrelatos a los que te referías Laura Zavala los llama dinocidios, creo que fue de los primeros en criticar El dinosaurio que es el arquetipo del dinosaurio, yo lo admiro como construcción pero no me impresiona leerlo, yo lo haría más largo.

La brevedad, lo fantástico y el humorismo se encuentran en una relación de atracción recíproca: si hacemos un rastreo en la historia literaria, nos damos cuentas de que mientras es muy difícil encontrar novelas que sean enteramente fantásticas o humorísticas, la micro-ficción, al obrar por condensación y concisión permite en cambio crear textos cuyo discurso es completamente fantástico y / o humorístico. ¿Cómo lo logra?
Hay cosas que convienen a determinado género, si quieres contar la segunda guerra mundial tienes que escribir una novela, todas las dualidades, los dobles sentidos, los juegos entre dos cosas, la imagen real, la imagen en el espejo, el mundo real en otro lugar de la realidad, el macro mundo y el micro  mundo, el soñador y la realidad, todas esas dualidades se prestan mucho para el juego y para desenlaces muy brillantes y muy ocurrentes, generalmente las cosas que se pueden decir resultan fantásticas. Hay un porcentaje mucho más alto de Microficciones fantásticas que en cualquier otro género.

Ciudad Mínima es un festival que le propone a los jóvenes y jóvenes adultos reencontrarse con el hábito de la lectura a través de la lectura de textos breves pero la brevedad es engañosa, leer un microrrelato necesita de lectores activos, es decir que se opone a la percepción de que se lee este género porque vivimos en una época apresurada.  ¿Cree usted que estas formas breves tienen que ver con la época o a qué respondería su auge?
Yo no creo que sea porque la gente no tiene tiempo y es breve, sino porque es la manera de presión que más se adecua a lo que el lector contemporáneo quiere leer, se adecua como forma por la ironía, sobre todo en Latinoamérica donde hemos vivido muchas dictaduras y nos hemos acostumbrado a hablar en clave y decir las cosas sin decirlas, eso se transmite a la literatura, no quiero decir que ese es el origen pero entre otras cosas es parte de la formación que tenemos. Los Microrrelatos españoles son distintos a los nuestros, tienen mucho menos silencio y son más explícitos.

El año pasado nuestro festival se dedicó a la fantasía y a la twitteratura y las personas se confundieron mucho con el término. ¿Existe la literatura en Twitter, se atreve a dar una definición de twitteratura?
En efecto existe literatura en Twitter, la Twitteratura son los Microrrelatos o Microficciones que tienen 140 caracteres o menos, en las jornadas hacemos un concurso de Microficciones en Twitter todos los años, a veces es temático y durante cinco horas las personas pueden enviar sus microrrelatos por Twitter, siempre fue a nivel internacional pero este último año con todas las restricciones para entregar el premio lo hicimos únicamente a nivel nacional. Sucede con Twitter, lo mismo que sucedió con el cuento en el periodismo. Horacio Quiroga tenía que adaptar la forma al espacio que le daban. Yo no soy tuitero, pero la microficción invade a todos los medios tecnológicos. Cuando apareció el celular, surgieron los cuentos pulgares: microficciones escritas como mensajes de texto.


La invitación realizada a Raúl Brasca a Ciudad Mínima le resultó maravillosa, nos confiesa que nunca había visitado el país y se lleva una grata impresión de Guayaquil y las personas que conoció aquí. Además aconseja a los nuevos escritores de este género que lean muchas microficciones, que aprendan los mecanismos usuales y los practiquen y que, luego, se propongan ver qué pueden hacer "a partir" de todo eso. Insiste en que la lectura es esencial. ‘‘Escribir sin leer, conduce más al balbuceo que a la pretendida originalidad’’.

lunes, 13 de julio de 2015

#nuevapalabra

El pasado jueves 9 de julio los invitamos a embarcarse en una aventura lingüística.  La campaña para crear una #nuevapalabra está pensada, en la superficie, para incentivar a escribir palabras a los usuarios de dos de las redes sociales más importantes: Facebook y Twitter.  En Facebook se conectan 936 millones de personas a diario, más impresionante aún es que cada segundo se crean 5 cuentas nuevas, cada 60 segundos se escriben 510 comentarios y 293,000 estatus son actualizados.  En Twitter, el 56% de sus usuarios está activo y escribe.  

Es un hecho que en redes sociales escribimos, como también es un hecho que existe una inquietud por utilizar palabras que no están respaldadas por ninguna academia.  Y aunque la RAE es cada día más indulgente e incrementa palabras nuevas, siguen existiendo formas no avaladas, en uso.

Uniendo estos dos fenómenos, como lo expuse inicialmente, sí, #nuevapalabra promueve la escritura en redes, pero más profundamente hace que el lector piense en las palabras, y no sólo en las nuevas, porque para crear una definición estamos pensando en las existentes.  Algunos irán más allá y pensarán en la etimología de una palabra para que, a lado de las palabras del diccionario, no luzcan tan desemejantes; así como también dará lugar para que se cuelen jergas bien o mal escritas.  Todo es válido y es parte del juego que propone #nuevapalabra.

Para mí es inevitable recordar a William Shakespeare, a Lewis Carroll, a Julio Cortázar y a poetas como Jorge Enrique Adoum o Gabriela Mistral para quienes las palabras del diccionario no eran suficientes para expresarse en sus textos. Esta campaña nos permite reparar en esos sentimientos, acciones, u objetos que no tienen una palabra para definirlos. Esta campaña nos permite pensar jugando con el lenguaje, y habrá quien la tome en serio y quiera escribir algo trascendente, como habrá alguien que simplemente entre al juego; al final así es la dinámica de las redes sociales, y nosotros la aceptamos.   Aquí planeamos el ejercicio, ustedes sabrán cuál camino seguir, pero advertencia, al final de ese camino, habrá un proceso de edición en el cual no todas las palabras entrarán al libro, por ejemplo, las que no son nuevas, las que no constan en el diccionario pero ya han sido utilizadas, las que tienen faltas ortográficas.  ¿Por qué? Porque esa #nuevapalabra lleva su nombre y tiene que haber sido generada por quien la escribe, y nuevamente, ¿por qué? Porque va a ser perpetuada por tres escritores hispanoamericanos que han aceptado la propuesta: Patricia Esteban Erlés de España, Raúl Brasca de Argentina y Ernesto Noboa (JotaKintana) de Ecuador.

El registro de palabras está abierto hasta el 7 de agosto, para pasar a revisión, corrección y descarte, y que el 15 de agosto, el libro pueda ser entregado al finalizar el IV Festival Ciudad Mínima en la Feria del Libro de Guayaquil.  Ese día serán anunciadas las palabras elegidas por los escritores que hasta la fecha se unan a la propuesta.

¿Qué tienen que hacer para participar? Ingresar a www.nuevapalabra.com, aceptando las condiciones de la aplicación vía Twitter o Facebook, con datos necesarios para que ustedes como escritores de un libro, acepten la publicación de su(s) palabra(s) en el mismo, y que esta(s) sean elegibles para que Patricia, Raúl y Ernesto escriban un cuento, microcuento o poema con ella.  Esto es legal e implica seriedad en esta parte del proceso.

¿Cómo hacer que las personas lean la #nuevapalabra? Descargándola de su página en la sección "Mis palabras" o inmediatamente después de publicarla.  El hecho de compartir su palabra puede a lo mejor animar a sus contactos no sólo a pensar en su palabra, o a comentarla, pero a ese lector a participar de este ejercicio de escritura.

¿Cómo se llama esa sensación de languidez que nos invade mucho antes de la hora del almuerzo? ¿Cómo le decimos a ese golpe de suerte de no poder llegar a clases y que el profesor tampoco pueda llegar?  ¿Cómo le ponemos a esa ansiedad por que llegue el día del estreno de nuestra serie o película favorita?  Estamos de acuerdo, ¿no?  Faltan palabras.

Hoy tú tienes el poder de escribir una #nuevapalabra.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Paso relámpago de Alberto Chimal por la Ciudad Mínima

Monterroso había escrito sobre el rayo que cayó dos veces en el mismo sitio, pero en el caso de Alberto, esperamos ansiosos la llegada del relámpago de la fantasía y de la ficción brevísima que nos propone para este festival.

Los días lunes 13 y martes 14 de octubre, Estación Libro Abierto lo recibe con sus ávidos talleristas para tomar un curso relámpago de narrativa de imaginación fantástica en la que los asistentetendrán un panorama somero de las posibilidades de la imaginación fantástica como recurso narrativo, aplicable tanto dentro como fuera de "géneros" previamente establecidos, a partir de lecturas escogidas y ejercicios.  Los asistentes deben solicitar las lecturas previas enviadas por Alberto para tomar el taller.  El costo del curso es de $100, más información sobre el curso pueden solicitarla a estacionlibroabierto@gmail.com

También dictará un taller de twitteratura con ejercicios prácticos in situ, los interesados deben solicitar los requisitos a andrea@palabralab.com pues se requiere de una lectura previa y del envío de tres encadenados. Ese taller se dictará la noche del lunes 13 de octubre.  El costo del taller es de $45.


No se pierdan las actividades de Ciudad Mínima que este año unen a la web con la literatura.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Taller de micronarrativa con Andrés Neuman

Como parte de las actividades programadas para celebrar las formas breves del arte en nuestro festival Ciudad mínima, que se realizará en el mes de octubre, hemos programado un taller teórico de micronarrativa con el escritor argentino/español Andrés Neuman, nuestro invitado de honor de este año.





La micronarrativa en nuestra lengua

Un análisis formal de la micronarrativa en lengua española. Definición, historia y panorama contemporáneo del género. Tipologías de microrrelato, a través de ejemplos de diversos autores. Lectura y comentario de textos. Algunas muestras de su aplicación literaria en las nuevas tecnologías. 

No es necesario ningún requisito en particular.
·        Abierto a cualquier asistente que se considere interesado en la literatura. 
·       No se tratará de un taller de escritura; sino de un taller de lectura activa, donde haremos análisis formales y técnicos de textos comentados en clase. Estudiaremos atentamente cómo están escritos algunos grandes microrrelatos.
· 
           Trabajaremos con fotocopias.

Instructor: Andrés Neuman
Duración: 4 horas
Día: Lunes 14 de octubre y Miércoles 16 de octubre
Hora: 19h00 a 21h00
Costo: $160

Cupo limitado. Incluye material y coffee break

Información: ade@palabralab.com, (04) 269-1264, (09) 802-50253, @adeljar

domingo, 28 de julio de 2013

Agosto, mes de las artes


Por tercer año consecutivo, el espacio cultural palabra.lab realiza actividades en el mes de las artes para el disfrute del público en general.

Este año empezamos las fiestas con poesía y cerramos con una charla sangrienta.  Ambos eventos son una antesala de las actividades de Octubre previas a la celebración del II Festival Ciudad mínima que tiene como invitado confirmado al escritor Andrés Neuman.

3 de agosto: Poemas quebrantahuesos, creación de poesía en vivo a cargo de Siomara España, Cristian Avecillas y Fernanda Campos, acompañados de la música de DJane Ali.  Taller cartonero con Camareta Cartonera y micrófono abierto para la lectura de poesía en voz alta.  

Garaje de palabra.lab: Nva. Kennedy Calle T.Maldonado 125 y C.O.Llaguno

Entrada libre: aporte voluntario a la entrada.

29 de agosto: Asesinos por naturaleza, una mirada a los contenidos en literatura, cine y televisión sobre los asesinos, con los comentarios de los expertos Carolina Andrade, Billy Navarrete y Antonio Aguirre.

SUM de la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil

Entrada libre: mayores de 18 años.

Les recordamos que pueden pasar la voz de la campaña para recaudar fondos para el II Festival Ciudad Mínima y aportar desde $10 hasta ideas en esta dirección: http://igg.me/at/ciudadminima/x/4133607


viernes, 26 de julio de 2013

II Festival Ciudad mínima


Del 14 al 18 de Octubre se realizará en las ciudades de Guayaquil y Quito el II Festival Ciudad mínima que tiene como invitado de honor al escritor argentino-español Andrés Neuman.  Este año decidimos crecer y ¡prepárense porque la ciudad es mínima, pero la fiesta es gigante!

El concurso de minificción este año será coordinado por el escritor mexicano Alberto Chimal, quien desde su página www.lashistorias.com.mx lanzará una consigna sólo para hormigas y el premio final será la publicación y difusión de los cuentos ganadores en una edición ilustrada y digital que compartirá páginas con grandes escritores de minificción del ámbito local e internacional.

El autor realizará el taller "La micronarrativa en nuestra lengua" en palabra.lab para 15 personas, un análisis formal de la micronarrativa en lengua española. Definición, historia y panorama contemporáneo del género. Tipologías de microrrelato, a través de ejemplos de diversos autores. Lectura y comentario de textos. Algunas muestras de su aplicación literaria en las nuevas tecnologías. Esta información será enviada a interesados y a ex-talleristas de este espacio.

Como estas hay muchas sorpresas que trae el festival este año, pero vamos a necesitar muchas manos, o patitas de hormigas, o ideas e incluso dinero, por esto les dejo el enlace de la campaña pro Ciudad mínima que hemos creado en IndieGoGo para que se animen a aportar a la realización de un festival mejor armado y con más cosas que quisieramos hacer pero que sin el vil dinero, no podemos.

Compartir esta información ya es de gran ayuda.

¡Nos vemos en Octubre, queridas hormigas!


sábado, 20 de julio de 2013

Poesía: quebrantahuesos electrónico

El sábado 3 de agosto, por el mes de las artes, volvemos a las andanzas de la gestión cultural.  Esta vez vamos a dejar que la poesía nos toque y para eso hemos preparado:

Hacer clic para ampliar la información


Taller cartonero: ven a pintar un cartón personalizado y por $2,50 puedes ponerle el contenido que selecciones en el interior.  Puedes donar cartones y pintura si te provoca.

Quebrantahuesos electrónico: Los poetas Siomara España, María Fernanda Campos y Cristian Avecillas guiarán un "cadáver exquisito" como lo llamaba Bretón, o un "quebrantahuesos" como lo llamaba Parra.  Los versos se proyectarán en una pantalla para que puedan hacerle al #ReadnTuit del evento.  Para provocar la inspiración, escucharemos los sets de DJane Ali que tocará música lounge y chill out.  La poesía es ritmo.

Venta de libros nuevos, viejos y de cartón.  Barra de bebidas y picadas. 

La entrada es libre, pero a la entrada habrá un lugar asignado para que puedan hacer un aporte destinado a organizar el II Festival Ciudad Mínima.

El 3 de agosto nos cae la poesía porque queremos, porque debemos, porque la vida sin poesía es un McDonalds de segunda*.

*Joaquín Sabina



lunes, 26 de noviembre de 2012

Presencia en la FIL Guadalajara

El día domingo 25 de noviembre  a las 19h00 en las Sala Juan José Arreola se realizó una mesa denominada "Entre líneas ecuatorianas" en la que se hizo un recorrido por el panorama actual de la literatura ecuatoriana tanto en narrativa como en lírica, literatura indígena y afroecuatoriana, finalizando con la realidad lectora entre ecuatorianos.



La mesa moderada por Ana María González Luna inició con la participación de Gina Maldonado que explicó la ausencia presencia de la literatura indígena en el Ecuador, la situación actual de la misma y su perspectiva sobre los textos extranjeros en los que ha colaborado.



La charla continuó con Jorge Luis Cáceres que conversó sobre la narrativa contemporánea y la novísima narrativa ecuatoriana, destacando nombres como los de Leonardo Valencia y Gabriela Alemán. Tuvo oportunidad para traer a la mesa la denuncia del manejo de editoriales en el Ecuador, motivo por el cual los escritores locales se ven forzados a publicar en el exterior.

A continuación la esmeraldeña Luz Argentina Chiriboga destacó la presencia de importantes autores como Nelson Estupiñan Bass y la escritura afro ecuatoriana. También disetrtó sobre Eloy Alfaro como personaje y finalizó hablando sobre las dictaduras en el Ecuador a colación de un comentario que hiciera Cáceres en su intervención.


Paul Puma hizo un completo recorrido por la lírica en el Ecuador a través de la historia, en el que además citó a poetas que han incursionado en la narrativa.  Leyó fragmentos de su obra y de la obra de Jorge Enrique Adoum.

Finalmente Adelaida Jaramillo tocó el tema de la problemática de la lectura en el Ecuador, en el que nuestros autores permanecen anónimos, en el que existen problemas de difusión y distribución.  Trajo a la mesa el caso de Ciudad Mínima del que resultó una publicación con autores ecuatorianos en el que destacó al escritor ecuatoriano como parte importante del mapa de la micronarrativa hispanoamericana.  Como gestora cultural y promotora de lectura mencionó el caso de esfuerzos privados por incentivar la lectura de textos ecuatorianos como el de palabra.lab y cuentos para regalar de Eduardo Varas, caso que también fue mencionado por Cáceres.

Al finalizar Ana María hizo una última pregunta a los expositores y terminó la mesa entre aplausos de los asistentes de una sala llena que escuchó disertar a los ecuatorianos por una hora y cincuenta minutos, en este evento organizado conjuntamente por el Ministerio de Cultura del Ecuador y la FIL Guadalajara, en la que nuestro país participa por tercera vez consecutiva.



domingo, 29 de julio de 2012

Última sesión del e-Club de lectura de microcuentos

Esta semana de brevedad literaria a la que acompañan el cine y la música, inicia formalmente el día miércoles 1 de agosto con la presentación de la antología Ciudad Mínima y los 8 ganadores de la misma, en una velada en la que se proyectarán los cortos realizados por la productora Hidrante Verde, cortos que han sido adaptados de microcuentos de autores nacionales y extranjeros, y que la productora ha realizado durante el último año.

Antes de comenzar la semana breve, haremos el último twitcam dirigido por la escritora Solange Rodríguez Pappe (vía @adeljar) con dos microcuentos de los autores invitados: Ana María Shúa y Fernando Iwasaki.  Los esperamos el martes 31 de agosto a las 21h00 (Bog, Lim , Uio) para conversar sobre literatura.  Disfruten las lecturas.

La silla eléctrica
Fernando Iwasaki

Cuando me comunicaron la fecha funesta se apoderó de mí la angustia de los sentenciados, y desde entonces sólo pienso en el dolor, el ruido y la luz. Si el trámite fuera indoloro miraría desafiante a mi verdugo, pero el pánico me paralizará cuando contemple la obscena exhibición de sus instrumentos de tortura. Por eso debo conservar la escasa dignidad que me queda, porque no quiero que los demás condenados se consuelen con mi cobardía. ¿Qué importa lo que ocurra una vez que me siente en la silla maldita? Podré llorar, podré maldecir y hasta cagarme en la silla de los cojones, porque esos matarifes son muy escrupulosos con la limpieza. Pero en el corredor de la muerte no puedo permitirme ser débil, ya que aunque nos miremos distantes de reojo, por dentro todos pensamos en el dolor, el ruido y la luz. Tengo miedo, quiero huir y hago secretos propósitos de enmienda, pero todo es inútil porque dentro de un año estaré de nuevo aquí: en la consulta del dentista.

La mujer que vuela
Ana María Shúa

-Puedo volar- dice la mujer. Se la ve grande y cansada. Fue bella.
-Trapecista. Una genial trapecista – entiende el director del circo.
-No. Yo vuelo de verdad.
- ¿Con cables invisibles? ¿Con un sistema de imanes, como el mago David Copperfield?
-Usted no entiende. Como Superman.
La mujer alza el vuelo y da una vuelta completa alrededor de la carpa
-Una gran artista. Pero no es este su lugar, señora – el director es sincero y odia tener que rechazar a una gran artista –.  Este es un modesto circo de micro cuento. Estoy seguro que tendría mas suerte en una novela de realismo mágico. 



jueves, 14 de junio de 2012

Concurso de Microcuentos para jóvenes

El centro cultural palabra.lab tiene el honor de traer a Guayaquil a los escritores Fernando Iwasaki y Ana María Shua, en el marco de actividades que se realizan alrededor del Festival de la brevedad Ciudad Mínima. Este festival tiene como objeto celebrar la brevedad en todas las expresiones del arte, porque creemos que detrás de lo mínimo hay un gran trabajo de elaboración.  La brevedad requiere de la destreza de la precisión: En un mundo con información excesiva es necesario que lo que se diga sea esencial.  Las historias breves son tan habitables e inolvidables como las extensas, su tesoro está en que cada adjetivo lo pone un escritor que ha tomado el compromiso de ser joyero del lenguaje.

Debido a que nuestra principal preocupación es la formación en los procesos de lectura y de escritura de niños y jóvenes, hemos decidido realizar un encuentro entre Iwasaki y Shua con jóvenes escritores de relatos breves, por lo que los invitamos a organizar de forma interna un concurso de microrelatos, en su plantel a través del cual seleccionen cuáles son los alumnos (máximo 10 por colegio) que intervendrán en este encuentro, en el que no solo aprovecharán a estos dos grandes autores, sino que también participarán en la actividad “Las palabras vuelan”, donde compartirán sus textos con estudiantes de otros colegios.

Este evento se llevará a cabo el día Martes 7 de Agosto en el Teatro Centro de Arte, sala experimental.

A continuación detallamos las bases del concurso:

BASES
1) Participación: Podrán participar todos los alumnos de colegios de Guayaquil, a partir de 15 años.
2) El tema sobre el que deberán escribir los microcuentos es libre.  No se requiere una temática específica, sino coherencia y unidad en el texto.
3) Los microcuentos deberán tener la extensión de un párrafo que puede oscilar entre las 4 y 12 líneas en tipo de letra Arial, tamaño 12 a 1,5 líneas de espacio de interlineado.
4) Cada estudiante podrá participar con un máximo de dos microcuentos. 
5) Plazos: El concurso se declarará abierto el día lunes 18 de Junio y se cerrará el día viernes 20 de julio. Los resultados serán comunicados a palabra.lab máximo hasta ese día.

Más información sobre esta actividad: Gaby Silva, gaby@palabralab.com o en twitter @lagabysilva @C_Minima

martes, 5 de junio de 2012

CONVOCATORIA A CONCURSO DE MICROCUENTOS

La editorial independiente Camareta Cartonera, por medio de palabra.lab, convoca al I Concurso literario de microcuentos Ciudad Mínima (@C_Minima).

Ciudad Mínima es un festival con cuyas actividades se busca celebrar la brevedad en todas las expresiones del arte, porque creemos que detrás de lo mínimo hay un gran trabajo de elaboración.  La brevedad requiere de la destreza de la precisión: En un mundo con información excesiva es necesario que lo que se diga sea esencial.  Las historias breves son tan habitables e inolvidables como las extensas, su tesoro está en que cada adjetivo lo pone un escritor que ha tomado el compromiso de ser joyero del lenguaje.

El objetivo del I Concurso literario de microcuentos Ciudad Mínima (@C_Minima) es fomentar la valoración, desarrollo y creación de la micro narrativa en Ecuador.

BASES
1) Participación: Podrán participar todos los ecuatorianos y residentes en el Ecuador, mayores a 18 años, estén nacionalizados o no.
2) Presentación: Las obras entregadas deben ser inéditas y originales.  Las mismas no podrán haber sido presentadas a ningún otro concurso del que aún no se haya dado el fallo, ni estar comprometidas con ninguna editorial. Los microcuentos sólo se podrán presentar en el formato digital .RTF (se puede trabajar en Word y éste da la opción de grabar con esta extensión), por correo electrónico. En el Asunto del correo, el título del texto, con tres adjuntos, un archivo con el texto a concurso con el nombre de archivo: (título del trabajo.rtf) firmado con seudónimo, otro con los datos con el nombre de archivo: [título del trabajo]_datos.rtf, en cuyo interior se incluirán los datos del autor: nombre, apellidos, cédula o pasaporte, dirección y teléfono de contacto, así como escaneo de la cédula de identidad o pasaporte, y otro archivo: [título del trabajo]_autorizacion.rtf, con una autorización para la utilización de este texto para la publicación para la que está participando.
3) El tema sobre el que deberán escribir los microcuentos es: la ciudad en todas sus formas y posibles connotaciones (habitantes, lugares, civilizaciones fantásticas, ciudades inexistentes, ciudades futuristas, etc.) si las ficciones recibidas giran sobre otro asunto, serán descalificadas.
4) Los microcuentos deberán tener la extensión de un párrafo que puede oscilar entre las 4 y 12 líneas en tipo de letra Arial, tamaño 12 a 1,5 líneas de espacio de interlineado. No entrarán en el conteo de líneas ni el título, ni el seudónimo con el que debe firmarse los relatos.
5) Cada participante podrá hacer sólo un envío al correo electrónico concurso@palabralab.com, con las características que se especifican en los puntos 3 y 4. Si el participante incumple esta base, que es esencial, queda inmediatamente descalificado.
6) Plazos: El concurso se declarará abierto el día lunes 4 de Junio y se cerrará el día domingo 8 de julio a las 00h00.
7) Premiación: La premiación se realizará el día 1 de agosto con la presencia del jurado y en el marco del festival.  El premio consiste en entregar un Diploma, 3 ejemplares artesanales de la antología realizada por la editorial Camareta Cartonera, compartir antología con escritores locales e internacionales convocados al evento, a 7 ganadores en total.
8) Los escritores ceden el derecho para una sola publicación a Ciudad Mínima (@C_minima), luego de lo cual su texto es libre de emplearse en otros formatos y otros textos durante el plazo de un año.
9) Jurado: El Jurado será nombrado por Camareta Cartonera y su composición se dará a conocer públicamente en el momento de su fallo.  Tres escritores ecuatorianos con experiencia y conocimiento en el tema de la brevedad, seleccionarán diez microcuentos entre los participantes, que constarán en una publicación conjunta con textos de otros autores nacionales e internacionales y que será editado en un tomo de fabricación artesanal, alusiva al tema, por la editorial Camareta Cartonera.
10) Fallo: El Jurado se reunirá en el mes de julio y dictaminará su fallo en ceremonia del 1 de agosto. La decisión del Jurado será inapelable. Los fallos se publicarán en www.palabralab.com y directamente a las personas premiadas. El concurso no puede ser declarado desierto.
11) Conformidad: El hecho de participar supone la aceptación de las presentes Bases.

Minificciones de Fernando Iwasaki

El escritor peruano Fernando Iwasaki estará en Guayaquil en el mes de agosto para celebrar con nosotros el primer festival de minificción "Ciudad Mínima", organizado por palabra.lab.

Hoy en su cumpleaños, les comparto tres microrrelatos de su "Ajuar Funerario".


LA CASA DE REPOSO
La madre superiora miró hacia el cielo como buscando una señal divina, y en sus ojos desvelados de oraciones reverberó cristalina una lágrima.
–¿Y dice usted que el viejo profesor se niega a ir a misa, hermana?
–Así es, reverenda. Y maldice y ofende a María Santísima.
–No importa, hermana. Llévelo entonces a dar un paseo por el huerto.
–Sí, reverenda.
–Hermana…
–¿Sí, reverenda?
–Que parezca un accidente. 
LA RATONERA

Perdí el último autobús y tuve que caminar hasta la Plaza de las Ánimas para tomar el ómnibus de medianoche.  No había nadie en el paradero y el frío condensaba fantasmas que brotaban siniestros mientras respiraba.  A través de la niebla surgió de pronto el autobús. 

Cuando pagué al conductor me sobrecogió su mirada de peluche triste, como de oso venido a menos o de rata que quiere ir a más. Pensé en que así sería la cara desconsolada del gato de Cheshire y me senté ensimismada en el primer asiento que encontré.  El ruido que hacía una señora frente a mí me arrancó de mis ensoñaciones.

Aquella señora aspiraba el aire a través de los incisivos, arrugando la nariz y levantando el labio superior.  Su expresión era desagradable, como de ardilla enferma de obesidad.  A su lado un niño de enormes paletas tragaba voraz un tarro de palomitas. ¿Cómo podía zamparse tanta comida por el hocico? Parecía un hámster con el pescuezo inflado de guisantes. 

Poco a poco advertí con inquietud el insólito aire de familia de los pómulos hinchados, la cabeza más bien redonda y unos dientes preparados para roer y destrozar.  Uno recordaba a un gorila aconejado, el otro miraba ratonil con sus pequeños ojos de vidrio y una marmota llena de collares se hurgaba entre las uñas hasta ponerse en carne viva sus dedillos como lombrices.  Pensé en la mirada afelpada del conductor, oí la respiración dental que retumbaba en el autobús y decidí bajarme de aquella ratonera en la siguiente parada. 

El niño de las palomitas quieres ser el primero en morder.  La puerta no se abre.


LA SILLA ELÉCTRICA
Cuando me comunicaron la fecha funesta se apoderó de mí la angustia de los sentenciados, y desde entonces sólo pienso en el dolor, el ruido y la luz. Si el trámite fuera indoloro miraría desafiante a mi verdugo, pero el pánico me paralizará cuando contemple la obscena exhibición de sus instrumentos de tortura. Por eso debo conservar la escasa dignidad que me queda, porque no quiero que los demás condenados se consuelen con mi cobardía. ¿Qué importa lo que ocurra una vez que me siente en la silla maldita? Podré llorar, podré maldecir y hasta cagarme en la silla de los cojones, porque esos matarifes son muy escrupulosos con la limpieza. Pero en el corredor de la muerte no puedo permitirse ser débil, ya que aunque nos miremos distantes de reojo, por dentro todos pensamos en el dolor, el ruido y la luz. Tengo miedo, quiero huir y hago secretos propósitos de enmienda, pero todo es inútil porque dentro de un año estaré de nuevo aquí: en la consulta del dentista.

ENTREGA DE LIBROS (NVA.KENNEDY)

TALLERES (LOS CEIBOS)